La música es amor buscando palabras.
(Lawrence Durrell)
Nuestras vidas son los ríos | |||
que van a dar en la mar, | |||
que es el morir, | |||
allí van los señoríos | |||
derechos a se acabar | |||
y consumir; | |||
allí los ríos caudales, | |||
allí los otros medianos | |||
y más chicos, | |||
y llegados, son iguales | |||
los que viven por sus manos | |||
y los ricos. | (Jorge Manrique) |
Al igual que nos creaste por tu Hijo, así, por el santo amor con que nos amaste, quisiste que Él, verdadero Dios y verdadero hombre, naciera de la gloriosa siempre Virgen beatísima Santa María.
(San Francisco de Asís)
En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y detrás de cada noche, viene una aurora sonriente.
(Khalil Gibran)
La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como lo son unas pocas palabras bondadosas.
(Sigmund Freud)
Vive como si fueras a morir mañana, aprende como si el mundo fuera a durar para siempre.
(Mahatma Gandhi)
Una flor sobre su tumba se marchita, una lágrima sobre su recuerdo se evapora, una oración por su alma la recibe Dios.
(San Agustín)
Aunque viajemos por todo el mundo para encontrar la belleza, debemos llevarla con nosotros para poder encontrarla.
(Emerson)
Aprende a amar la soledad; pero acepta siempre con gusto las interrupciones. El amor a la soledad es propio de todas las vidas triunfadoras.