jueves, 19 de mayo de 2016

EL AMBIENTE DE LA SEMANA SANTA: LOS ACÓLITOS. Pepe Lasala.

-Si subes el volumen de tus altavoces lo disfrutarás dos veces-

          Hoy en nuestra Tertulia, vamos a conocer una figura que está muy presente en las procesiones de Sevilla, y no es ni más ni menos que la de los Acólitos. 

          Su significado proviene del griego "el que sigue" o "el que acompaña". En términos genéricos, el acolitado es una de las órdenes menores de la Iglesia, y en caso de que los acólitos no estén ordenados como tal, reciben la aprobación de la Diócesis correspondiente y asisten a los cursos de liturgia que en ella se imparten.  




Su misión consiste en prestar servicio en el Altar y en los cultos de las hermandades, así como en las propias procesiones situándose normalmente delante de los Pasos portando incensarios o ciriales.

De este modo, si lo que llevan es un incensario, los acólitos se llaman "turiferarios", término procedente de turíbulo y con el que también se nombra al incensario.




Por el contrario, si lo que portan es un cirial, son denominados "ceroferarios", debiendo su nombre a la cera del cirio.  




En cuanto a las ropas con las que van revestidos, por las cuáles supongo que os preguntaréis, decir que fundamentalmente constan de "alba" y "dalmática", cuyo significado vamos a conocer a continuación.

Alba: túnica de lienzo blanco que utilizan los presbíteros diáconos o subdiáconos para celebrar los oficios divinos, así como los acólitos bajo las dalmáticas. Suele ir provista de encajes en las bocamangas y en la parte inferior.

Dalmática: vestidura sagrada que se colocan los acólitos sobre el alba para asistir a los cultos o en las procesiones.

Para que se entienda mejor, ya que dicen que una imagen vale más que mil palabras, en la siguiente foto, podéis ver al acólito con su alba y su dalmática, esta última en color rojo.




Y ahora ya, una vez entrados en materia, vamos a disfrutar viendo a estos acólitos procesionar por las calles de Sevilla mientras la luz de sus ciriales y y el aroma de su incienso envuelven a nuestras Sagradas Imágenes.