jueves, 25 de octubre de 2012

EL AMBIENTE DE LA SEMANA SANTA: LOS BALCONES. Pepe Lasala.


Existen ciertos elementos arquitectónicos, que siempre me han llamado la atención durante la Semana Santa por el agradable ambiente que generan; se trata de los balcones. Engalanados con sus damascos, nos ofrecen una visión diferente al presenciar la Pasión de Cristo. Algunos, con la inscripción JHS bordada en sus colgaduras vestidas de grana y oro, nos recuerdan que aquel joven que pasea por la calle mecido por sus costaleros es Jesús Hombre Salvador. Otros, completamente desnudos, permiten a los más pequeños contemplar la belleza de las procesiones asidos con sus manos a unos barrotes de los que son casi cautivos, mientras la brisa del atardecer acaricia los flecos de aquella palma que sus padres colgaron el Domingo de Ramos.

Al contemplarlos desde abajo, se aprecian distintos escenarios donde los actores interpretan muy diferentes papeles. A mitad de la calle Placentines, tras una recia persiana que cubre por completo la reja de aquel balcón, se asoma una anciana. Sentada en su silla de anea, con los ojos humedecidos, recuerda con cariño cuando su Paco vestía la túnica de nazareno allá por los años sesenta para acompañar al Cristo de los Estudiantes la tarde del Martes Santo. Unos días más tarde, en la Plaza del Salvador, la familia Ridruejo se reúne con los Alonso, algo que viene siendo habitual cada Jueves Santo para ver a Jesús de la Pasión. Lucía y Juan, hijos adolescentes de estas sagas de cofrades, han estrenado sus mejores galas para la ocasión. Ella, risueña y coqueta, se ha calzado sus primeros tacones, los cuáles luce con cierto dolor;  él, guapetón y con buen porte, la mira de reojo con aire de futuro conquistador mientras se ajusta la corbata que su padre le anudó unas horas antes.

Pasa la vida y siguen allí, año tras año, para contemplar el Evangelio según Sevilla; son balcones de miradas, balcones de rezos, balcones de saetas, lágrimas, promesas, sentimientos…, son balcones de Pasión. 



jueves, 18 de octubre de 2012

UN RINCÓN ENTRAÑABLE. Maite Cebollada.


Hoy, una vez terminadas las Fiestas del Pilar, vamos a acercaros a un grupo de personas que, hace ya una treintena de años, allá por los 80, decidieron unir sus fuerzas para sacar adelante un proyecto en la ciudad de Zaragoza, basado única y exclusivamente en su Amor y en su Devoción a su Patrona, la Virgen del Pilar. Por aquellos años, Domingo Figueras Jariod (padre de uno de nuestros tertulianos), junto con su familia y un grupo de amigos, decidieron que ya era hora de iniciar un sueño que conjugara el Amor a su Patrona, las ganas  por la recuperación de sus raíces e indumentarias, y las ganas también de ayudar en todo lo posible al prójimo. Algo que se hizo realidad fundando el Grupo Aragonés “El Pilar”.


Bendición en 1.981 de la Imagen que desde entonces preside el Grupo Aragonés “El Pilar”.


Estandarte del Grupo Aragonés.


Comenzaron con una pequeña sede en la calle Manifestación (Zaragoza), donde se reunían a preparar los actos en los que participaban, a jugar sus partidas de “guiñote” (juego de cartas típico aragonés), a compartir meriendas, fiestas infantiles, ensayos de la rondalla,… en fin, a convivir.


Inauguración de la Primera Sede por parte de el entonces Alcalde Sr. Triviño  


En un principio, la principal salida en Procesión que tenía el Grupo Aragonés era el día 12 de Octubre en la Ofrenda de Flores a La Virgen del Pilar, siendo éste el primer acto en el que participaron como grupo y en el que, por supuesto, a día de hoy siguen participando.




Poco a poco, el número de socios fue creciendo, y pasaron de participar únicamente en la Ofrenda de Flores teniendo el privilegio de ser los portadores de la Carroza de la Virgen del Pilar, que sale cada 12 de Octubre de la Basílica a las 12 de la mañana y recorre la bandeja de la Plaza, a participar además en la Ofrenda de Frutos el día 13 de Octubre, al ser el Grupo el encargado de la recogida de todos los alimentos que se ofrecen ese día a Nuestra Virgen para luego llevarlos a la Hermandad del Refugio.




Otra de sus participaciones importantes, consiste en ser una de las entidades en la organización del Rosario de Cristal que procesiona  por nuestra ciudad en la noche del día 13 de Octubre, siendo uno de los actos más queridos y de mayor recogimiento dentro de nuestras Fiestas. Este acto no es muy conocido fuera de Zaragoza, pero si tenéis la ocasión de estar ese día  en nuestra ciudad, no os lo perdáis.




También se acompaña a la Custodia en la Procesión que realiza el Cabildo el día del Corpus por la  Plaza  del Pilar. La mayoría lo hacen luciendo trajes regionales, y los niños del Grupo que han comulgado ese año, como es tradición, nos acompañan vestidos con su traje de Comunión.




Y no todo quedo aquí, pues se empezaron a realizar festivales benéficos, campañas de recogida de alimentos, actuaciones en asilos, cuestaciones en apoyo a la lucha contra el cáncer, y todo tipo de actuaciones dirigidas a una enriquecedora acción social.




Realmente, como veréis, es un grupo muy dinámico dentro del panorama zaragozano, tanto a nivel municipal, como a nivel eclesiástico. Allí donde hay un evento alrededor de Nuestra querida Virgen del Pilar, están ellos dispuestos a colaborar.

Con los años, hubo que cambiar de sede, y ahora se encuentra en la calle de Las Armas, en un barrio muy céntrico de Zaragoza, el  barrio de San Pablo, muy cerquita de la Basílica del Pilar. Esta sede es mucho más grande que la anterior, y ello les ha servido para abrir sus puertas a diferentes actos que han organizado diversas Cofradías de Zaragoza, fiestas infantiles, reuniones, etc. Ya desde hace casi dos años, abrieron su corazón a nuestra Tertulia Cofrade, hicimos su sede también nuestra, y ellos por supuesto, nos abrieron las puertas de par en par, colaborando en todos nuestros actos importantes, poniendo todo a nuestra disposición y dándonos un cariño difícil de recompensar.




Por eso hoy, sirva este balcón internauta para agradecerles toda su colaboración con nosotros y decirles que, como siempre, vamos a seguir apoyándolos en todo lo que esté en nuestras manos. Gracias amigos y sobre todo gritemos bien alto…


¡¡¡VIVA LA VIRGEN DEL PILAR!!!