LA IGLESIA DE SAN ROMÁN. Pepe Lasala.

        
                   -Sube el volumen de tu altavoz, lo disfrutarás dos veces-
    
                Hoy en nuestra Tertulia, vamos a acercarnos hasta uno de los Templos con más solera de Sevilla, la Iglesia de San Román. Rodeada de castizas vías como la calle Sol, la calle Socorro o la calle Enladrillada, y enclavada en la plaza con el nombre del Santo, resulta un lugar plenamente acogedor en el que quedarse un ratito para orar. Aquí residió durante muchos años la Hermandad de los Gitanos hasta que partió hacia su "nueva casa", y a día de hoy, San Román abre sus brazos con cariño a la Hermandad de la Exaltación, y como dicen más abajo en uno de los comentarios de esta entrada, a la Hermandad del Carmen y Rosario de Santa Catalina, así como a la de Santa Lucía.

     Desde tiempos de la Reconquista, el paso de los siglos le ha ido otorgando esa "vida" que hoy nos muestra, ese camino por el que tantos y tantos fieles han transitado rumbo a su Altar culminando en genuflexión. Cientos y cientos de rezos, peticiones, agradecimientos, confesiones... habrán fluido por sus naves conformando el corazón de la Fe y la Esperanza que aquí habitan, dando consuelo a alguna lágrima que desde el último banco susurra pidiendo fuerzas.


DIAS INMACULADOS. Pepe Lasala.

Tras el paréntesis Navideño y con la esperanza de que hayáis comenzado el nuevo año de la mejor manera posible, volvemos a nuestro espacio cofrade, y lo hacemos para ofreceros algo que vivimos aproximadamente hace un mes, así que vamos allá.

Viene siendo habitual en los últimos años, que un grupo de tertulianos celebremos la Festividad de la Inmaculada Concepción en Sevilla, tierra que rinde culto a la Virgen de una forma especial y por ello es conocida como la Ciudad de María Santísima. Todo se llena de colorido, luminosidad, fervor y devoción, mientras en los templos engalanados la Madre de Dios  nos extiende su mano para que la besemos. Son unos días especiales, unos días muy bonitos que queremos compartir aquí con vosotros; por tanto y si os apetece, id preparando el equipaje. ¿Os venís?



Para comenzar recordaremos nuestros paseos disfrutando de esos rincones llenos de belleza, salero y gracia por los que, aunque ya hemos pasado cientos de veces, siguen embriagándonos con su encanto y embrujo. Así, lugares como Triana, el Puente de San Telmo, la Torre del Oro, la Avenida, la Plaza de San Francisco, la de San Lorenzo, Dueñas o la mismísima Giralda, nos abrazaron durante todo el recorrido bajo un cielo azul. 




Y por supuesto, como cofrades que somos, visitamos tanto nuestras Hermandades como algunas otras cuyas advocaciones toman vida para nosotros adquiriendo el rostro de Jesús y María. ¿Qué se puede decir al mirar a los ojos de Imágenes como el Cachorro, la Esperanza de Triana, la Piedad del Baratillo, el Cristo del Amor, la Virgen del Socorro, el Cristo de los Gitanos o el Gran Poder por citar algunas? Tan sólo habla el corazón.

En ocasiones... el destino, -eso dicen pero yo creo que es cosa de Dios-, pone a las personas en nuestras vidas; personas que aunque conozcas poquito y el trato básicamente haya sido a través de esta "bendita internet", les tienes un cariño especial. Y así ocurrió cuando nos encontramos con otros cofrades seguidores también de este espacio cofrade, como el jerezano Manuel Salado y los salmantinos Javier Iglesias y Mónica Rodríguez. Casualidad o no, -yo sigo en mis trece de que es cosa de Dios-, todo ocurrió delante de Jesús del Gran Poder.

También asistimos a dos procesiones cuyo esplendor estuvo bien presente en todo momento: la de la Inmaculada de la Iglesia del Santo Angel y la de la Pura y Limpia de la capillita del Postigo. Devoción, arte, belleza y buen ambiente cofrade por los cuatro costaos.




El fin de semana cundió de lo lindo, y hubo tiempo además para esos buenos momentos en los que esta Tertulia también hace "piña". Hubo de tó como en botica, y entre risas y fotos hicimos una buena ruta de tapitas, cañas, calentitos -en el resto de España se llaman churros-, flamenqueo y hasta nos arrancamos por Sevillanas, así que "atarse los machos" que allá vamos.