jueves, 24 de marzo de 2011

SENTIMIENTO Y TRABAJADERA: LOS COSTALEROS DE NUESTRA TERTULIA. PARTE (II). Pedro Guillén.


Después de veintiún años participando en mi Estación de Penitencia cada Jueves Santo, tocando uno de los instrumentos típicos de la Semana Santa aragonesa, el bombo, acompañando a mis sagrados Titulares, algo cambió mi forma de plantearme mi participación en los actos penitenciales de nuestra Semana Mayor e hizo que colgara las mazas para adoptar el costal y el cirio.


Foto: Virginia Jardiel


Ya tuve la oportunidad en su día de portar al Stmo. Cristo Atado a la Columna a hombros, pero un acto tan especial como fue la conmemoración del rescate, durante los sitios de Zaragoza, del Cristo de la Cama y poder portarlo, también a hombros, provocó en mí un sin fin de emociones y replantearme mi vida cofrade. Desde muy pequeño, quizá con tres o cuatro años, al salir del colegio, edificio contiguo a la sede donde  está entronizado este Cristo, me recogía mi madre y acudíamos a venerarlo.

Este hecho, me provocó una revolución interior, como no pensaba que pudiera ocurrir en alguien que siempre ha defendido y defiende los usos y costumbres de su tierra pero que comparte y admira los de otros lugares. Desde ese momento mi esquema de cómo era un Procesión cambió radicalmente.

Aunque sea un gran devoto de mis Titulares, tengo gran cariño y devoción al Cristo de la Cama, al Stmo. Ecce Homo, al Nazareno y a Mª. Stma. del Dulce Nombre, Palio portado por costaleros, entre otros.

En un momento dado, las palabras de mis amigos Javi y Domingo, de Javier y de otros hermanos, unos de la Hermandad de la Humildad, otros costaleros y algún capataz me animan a probar lo que es el mundo del costal y a portar una de mis imágenes más queridas.

Después de contactar con Carlos, el capataz del Palio, para comunicarle mi intención de participar como costalero en la Estación de Penitencia, todo discurrió con mucha rapidez, casi no puedes saborearlo: reunión, igualá, primer ensayo y… ya llegó, el Domingo de Ramos. Cambié el tercerol por el costal, las mazas por la faja, la cuerda de cáñamo por la zapatilla de esparto. Evolucioné hacia otra manera de vivir mi religiosidad y para poder hacerlo tuve que adoptar un oficio de hace cuatro siglos, dichosa paradoja.



Foto: Virginia Jardiel


El poder portar a María en la tierra donde se apareció en carne mortal, os puedo asegurar que es una sensación imposible de describir. La experiencia de costalero en sí misma es muy difícil de explicar, es un torbellino de sensaciones, cansancio, sudor, el poco espacio, es como una galera que aceptas voluntariamente, porque el fin, es que María acompañe a Su Hijo, y lo demás no importa.

La trabajadera es a la vez comunión y soledad. Comunión con tus compañeros de palo, compartes momentos de alegría, de apoyo, de cansancio, de emoción, mientras las trabajaderas crujen y el peso cae por derecho. También momentos de soledad que ayudan a la reflexión, a interiorizar en nuestro “yo” católico y cofrade.

Ahora recuerdo y entiendo las palabras de aquellos costaleros que me decían, respondiendo a mi curiosidad como cofrade, que el trabajo del costalero solo se entiende cuando estás ahí abajo, pendiente del martillo de tu capataz, para levantar al cielo a la Madre del Redentor.

Por todo esto, es como una llamada imposible de rechazar, y que sólo el impedimento físico puede evitar. Bendita locura esta del costal, no se imaginaban aquellos primeros costaleros del Corpus que el devenir de los siglos iba a afianzar su trabajo y dar tanto realce y esplendor a las Procesiones, especialmente en Semana Santa.


Pedro Guillén

lunes, 14 de marzo de 2011

I PREGON TERTULIA COFRADE CRUZ ARBOREA. Maite Cebollada y Pepe Lasala.

                Ayer fue un día muy especial para todos los miembros de nuestra Tertulia, ya que tuvo lugar el “I PREGON TERTULIA COFRADE CRUZ ARBOREA”. Allí se dieron cita cofrades llegados directamente desde Sevilla y Logroño, además de los de nuestra propia ciudad de Zaragoza. En dicho acto, presidido por la Imagen de la Virgen del Pilar y presentado por Domingo Figueras, se exaltaron paralelamente las Semana Santas de Sevilla y Zaragoza mediante la locución alternativa de Maite Cebollada en la prosa y Pepe Lasala en el verso. Posteriormente, se procedió a la entrega de recuerdos al “Grupo Aragonés El Pilar”, quien tan amablemente nos cede sus instalaciones para nuestras reuniones, a los pregoneros y a todos los asistentes, siguiendo a continuación la velada con un café-tertulia




PRESENTACION DEL ACTO

Domingo Figueras




Buenas tardes a todos, amigos y hermanos.

Como dice el refrán, “De bien nacidos es ser agradecidos” por la tanto creo que la mejor manera de empezar es rezando una Ave Maria a Nuestra Virgen, a Nuestra Madre, para darle las gracias por poder estar todos aquí juntos


Dios te Salve María,
llena eres de gracia
                el Señor es contigo;
                 Bendita tú eres
               entre todas las mujeres,
               y bendito es el Fruto
                de tu Vientre, Jesús.
                Santa María, Madre de Dios,
                ruega por nosotros, pecadores,
               ahora y en la ahora
               de nuestra muerte. AMÉN.

Continuar, dándoos las gracias a todos por estar con nosotros en esta tarde, ya de Cuaresma, en especial a las personas que venís de fuera de Zaragoza y habéis querido acompañarnos, y a los representantes del Grupo Aragonés El Pilar por abrirnos su casa, en donde con un sencillo acto vamos a proceder a la lectura del I PREGON DE LA SEMANA SANTA “TERTULIA COFRADE CRUZ ARBOREA”.

Corazón, sentimiento, y amistad. Así reza el encabezado de nuestro blog; seguro que lo habéis visto.

Corazón: el de los miembros de la Tertulia que os abrimos hoy y que esperamos llegar al vuestro, para así darle larga vida a esta bendita locura.

Sentimiento: cristiano y cofrade. Sentimiento de dolor por la Pasión de Cristo, por el sufrimiento de María, sea cual sea nuestra devoción y advocación; sentimiento glorioso de saber que Él RESUCITARÁ Y NOS DARÁ LA VIDA ETERNA.

Amistad: en la que se basa esta Tertulia, amistad de viejos amigos, que con la Semana Santa como nexo común, han vuelto a vivir momentos especiales y mágicos de los que os queremos contagiar.

Esperamos que os guste y os llene este acto; lo han preparado con toda la ilusión del mundo, con todo el cariño.

Ahora, apagaremos las luces, pondremos música y nos transportaremos a cualquiera de nuestras calles o plazas donde disfrutaremos del paso de nuestros Amadísimos Titulares.

Al finalizar la lectura del pregón, procederemos a entregaros unos recuerdos y disfrutaremos de un rato de café, tertulias y amistad cofrade.

Gracias a todos y os dejo con la lectura del Pregón.



PREGON. "CORAZON CON CORAZON".

Maite Cebollada y Pepe Lasala




Queridos Tertulianos, me  dicen que cuando escribo transmito sentimientos, yo os puedo decir desde mi humilde corazón, que ojala fuera así, ojala que os pudiera transmitir con mis palabras una mínima parte de lo que siento por dentro, con eso ya me daría por satisfecha, pero creo que eso queda muy lejos, y como siempre mis palabras se quedan cortas.

Hoy quiero acercarme a vuestros corazones para compartir con vosotros una vez más, para transmitiros cómo mi corazón y mi alma se están preparando para ese tiempo que viene, ese tiempo que hace que nada más pasar las Navidades, fechas en las cuáles nos alegramos entre bolas brillantes, cascabeles, campanillas, turrones y mazapanes, por el nacimiento de Nuestro Señor Jesús, nos empiece a correr un no se qué por dentro descontando día a día las fechas del calendario, esperando con emoción, que llegue nuestra semana, la Semana de Pasión. Esa semana que en nuestros corazones cofrades retiembla el alma.

Y esa inquietud me lleva a preguntar por qué siento esto, qué raro envenenamiento me lleva  a tener esa cosa rara por dentro. Y es que esos días es el culmen de algo vivido durante todo el año. Por fin podremos sacar a la calle a nuestros titulares, llámese  Esperanza, Cachorro, Dolorosa….da igual la advocación, da igual el nombre, sacaremos a la calle a esos Cristos caídos, crucificados, orantes, y  a esas Madres tristes, llorosas dolientes.

Y todo esto por qué, pues sólo puedo deciros que porque yo personalmente me siento tan orgullosa de que dieran todo por mi que quiero gritarlo a los cuatro vientos, para que todos se enteren de que Cristo murió por nosotros, porque su Amor fue tan grande que no le importó el dolor ni el sacrificio, sólo le importamos nosotros, cada uno, individualmente, personalmente.

¿Pensáis que puede haber algo más maravilloso? Cómo no vamos a decirlo en alto, a todo el mundo de todas las formas posibles. Gritaré bien alto El ha muerto pero lo ha hecho porque me ama, qué preciosidad, no hay nada mas grande, ¡como  para tenérselo callado!

Y saldremos a las calles de nuestras ciudades a recordar, con tristeza y respeto el sacrificio.

Hoy desde aquí, desde este primer pregón de la Tertulia Cruz Arbórea os queremos llevar a dar un paseo en las alas de nuestra imaginación, un paseo por esa tan querida Semana Santa, comencemos:

Hoy es Domingo de Ramos, nos pondremos nuestras mejores galas y saldremos a pasear por nuestras ciudades, iremos al encuentro de esos primeros Titulares, de esos primeros tambores, de esas primeras bandas, de esos primeros nazarenos.

Veremos la Entrada de Jesús en Jerusalén  recorriendo con alegría las calles entre palmas, y olor a flores, mientras esos nazarenos hacen su recorrido pensando quizás lo poco que dura la alegría en la casa del pobre, pero disfrutando del momento de proclamar que Jesús también fue tratado como el Rey de Reyes:

Vino de Jerusalén,
y entre cánticos y palmas
llegó el Señor a Sevilla
aquella Semana Santa;
se fue hacia la Catedral
pasando por la Campana,
a quedarse ya por siempre
en El Salvador, su casa.

Al día siguiente veremos pasear por la parte antigua de Zaragoza a ese Nazareno que saliendo de la emblemática Iglesia de San Miguel de Los Navarros, irá con paso quedo, entre el rugido de los tambores y el acompasado sonido de las cornetas, recorriendo poco a poco el camino hasta la iglesia de San Cayetano, nexo de unión de todas las Cofradías zaragozanas. Y qué majestuosidad tiene ese Nazareno vestido con su túnica morada y esa expresión de imperturbable tristeza:

De San Miguel por El Coso
vas hasta San Cayetano
con la Corona de Espinas
y un cíngulo entre tus manos.
Vas Cautivo y Prisionero
de unos Sayones Romanos,
pero aquí están tus cofrades
que irán contigo hasta el Cielo
a redimir sus pecados
a tus plantas Nazareno.

Y seguirán  los días entre desfiles procesionales, en Sevilla y Zaragoza, seguiremos viviendo en cada esquina, en cada calle, en cada momento esa Pasión que nuestro Padre vivió por nosotros, y llegará el Miércoles Santo, ese momento en el que alguno de nosotros sacará su túnica, su tercerol y su medalla y se dispondrá a acompañar a la Madre Dolorosa al encuentro con su Hijo camino del Calvario. Cuánto dolor en la mirada, esas lágrimas que caen por su cara reflejarán todas nuestras preocupaciones, nuestras malos momentos, nuestras fuerzas abatidas, pero iremos contigo Señora a paso lento recorriendo el camino con entereza y con sosiego como tú nos enseñaste, acatando la decisión del Padre, hasta que en la Plaza. Del Pilar encontremos a tu Hijo Amado con su cruz recorriendo el penoso camino hacia el Calvario:

Mater Mea
Mater Nostra
Ora pro Nobis Señora,
quiero tejer Madre un manto
con incienso, plata y rosas;
colocarte  tu diadema
y entronarte en tu carroza,
para que el Miércoles Santo,
cuando la noche ya rompa
seas tu la Dolorosa
que Reine en mi Zaragoza.

Y después de este encuentro recogeremos a la Madre, esperando otro día de dolor y sufrimiento.

Y llegará el Jueves Santo, gran día para todos  los que como nosotros tienen un trocito de corazón sevillano, llega la “Madrugá”, cuántos nazarenos pasearán hoy por la noche sevillana su penitencia, debajo de esos capirotes que hacen que la penitencia sea realmente tuya, sin rostro, en silencio, totalmente impersonal.

En esta tarde noche de Jueves Santo, igual en Zaragoza que en Sevilla, veremos entre el retumbar de los tambores de Jesús Atado a la Columna y las cornetas de la banda de Las Cigarreras, recodar el sufrimiento, ese sufrimiento infinito e inhumano al que fue sometido Nuestro Señor, nuestro Padre, nuestro Hermano por excelencia.:
Del barrio de Los Remedios
con doscientos latigazos
vienen ya las Cigarreras
tras tu cuerpo lacerado,
para secar las heridas
que mandó hacerte Pilatos
y a Nuestra Madre Victoria
acompañarla en su llanto,
colmándola de claveles
la tarde del Jueves Santo.


Y seguiremos la intensa noche de Jueves Santo recorriendo las calles Sevillanas, y sin salir de Triana iremos al encuentro con Ntra. Sra. de la Esperanza, que guapa está, hasta las lágrimas le favorecen, esas lágrimas de dolor, derramadas por ese Hijo que la compaña con la Cruz a cuestas, ese  Cristo de las Tres Caídas doblegado por el dolor y el peso de la Cruz que lleva sobre su espalda. Esa Cruz que cada vez que lo elevan sus costaleros parece que pesa más, porque no está hueca, está llena con todos los pesares de cada una de nuestras almas, que lo acompañan por todo su recorrido. Y si tenéis la suerte como yo de poder mirarlo a los ojos veréis que de esos ojos sale sólo esperanza, esos ojos sonríen porque saben que por encima del dolor esta el Amor infinito:

 Triana se arrodilla al verte,
Sevilla entera te reza
a ti Virgen Marinera
¿quién pudiera más quererte?
si al navegar por el puente,
Esperanza Madre Nuestra,
tu mirada de pureza
colma de amor a tu gente.

Gente de arrabal castizo,
con corazón costalero,
que llevan a tu Moreno
con arte y con señorío,
pues tres veces ha caído
mas ahí van tus trianeros
dispuestos a recogerlo
para cruzar el Postigo.


Irá pasando la noche lentamente, penosamente, recogidamente, entre lágrimas de dolor y caras de cansancio contenido, los penitentes recorrerán a paso lento nuestras queridas ciudades acompañando a esas imagines tan queridas, y llegará el Viernes Santo ese día que nunca quisiéramos que llegara, porque nos recuerda que llega el final, el momento más triste, el dolor más intenso.

Y desde aquí desde Zaragoza, recordaremos a ese hermano que al principio de la tarde saldrá al lado de su Cachorro y cruzará el puente hacia la Catedral rezando su rosario y no habrá nada más, su Cristo, su Señora del Patrocinio y él.

Nunca he visto una cara de mayor tristeza que la del Gitano de la Cava, triste y abatido, pero fijaros, sigue mirando al cielo, por encima de todo el dolor al que lo han sometido sigue confiando en El Padre Supremo, aprendamos de El:

Caminando por el puente
de regreso hacia su casa,
va la Madre Patrocinio
sin lágrimas en la cara,
arropando con su manto
al Hijo que nació en Triana,
al que es el Dios verdadero
y en su Cruz agonizaba,
al que en la orilla del río
su nombre el agua aclamaba:
¡ Cachorro del Viernes Santo,
Gitano en toda la Cava. !

Irán pasando las horas,  y será al empezar a atardecer cuando se recojan en sus capillas muchos de nuestros Titulares, y volveremos a nuestras casas pensando que ya queda poco para el final de nuestro periplo semana santero. Pero volveremos a salir a acompañar el Santo Entierro ese punto final de sufrimiento, esa puerta a la Esperanza de la Resurrección, acompañaremos en Zaragoza al Cristo de la Cama, ya muerto, vencido ante tanta injusticia y tanta incomprensión, pero El paseará su grandeza por las calles zaragozanas, mientras con respeto y devoción lo acompañamos por su último recorrido.

Tras de El hará su salida Ntra. Señora de la Soledad, sola, abatida, vencida, inconsolable, pero con un sosiego en la mirada que sólo una Madre podrá entender, una Madre que sabe que su Hijo ha cumplido con su misión, aunque le duela la ausencia, aunque el dolor sea indescriptible e incomprensible, pero en el fondo satisfecha y con la Esperanza de que va a llegar el gran día:

Santo Entierro,
Viernes Santo,
el cielo ya se ha cerrado;
tras el Cristo de la Cama
cofrades zaragozanos
con pena lloran la muerte
de Aquel que en la Cruz clavaron;
pero llegará en tres días
el Domingo soleado
con un redoble que anuncie
que Él ha resucitado.

Y después de todo este recorrido, desde  mi  corazón de cofrade agradecido por el sacrificio de Mi Padre Celestial, sólo nos queda deciros desde este atrio improvisado, gracias, gracias por ser nuestros hermanos y compartir con nosotros este sentimiento

      Y ya para terminar,
pues si me extiendo no acabo,
sólo me queda decir
que esto es una vez al año,
que ya la Semana Santa
la tenemos aquí al lado,
y Sevilla y Zaragoza
de Pasión se irán llenando.
Coged vuestros capirotes
y sacarlos del armario,
las túnicas bien planchadas
y el incienso preparado
para llevar al Señor
del Pilar al Altozano
y a su Madre que es Bendita
acompañarla en su llanto.
Así que tomad el cirio
y cada uno a su tramo,
mas los que lleven costal
todos bien puestos y “al palo”,
que ya se abren las puertas
de este Domingo de Ramos
para escuchar desde el cielo
¡ vamos con Dios Tertulianos !



FOTOGRAFIAS

Conchita Esteban
























viernes, 4 de marzo de 2011

DE TERTULIA CON... JUAN IGNACIO ZOIDO. Pepe Lasala.

Hoy en nuestra Tertulia hablaremos con Juan Ignacio Zoido, Portavoz del Grupo Popular en el Ayuntamiento de Sevilla, y lo haremos de una pasión que comparte con todos nosotros: la Semana Santa.





Para comenzar Juan Ignacio, ¿cómo se vincula a la Semana Santa?
Aunque mi infancia la pasé en Fregenal de la Sierra, mi corazón siempre ha estado en Sevilla, y de pequeño mis padres me traían a ver los pasos. Casi siempre íbamos el Jueves Santo, veíamos las cofradías de la tarde del Jueves, y ya impaciente esperaba a la Macarena. Es en esta etapa de mi vida, cuando todavía era un niño, cuando surge mi devoción Macarena. Cuando me fui a estudiar a Sevilla me integré en el mundo de las Hermandades y empecé a vivir la Semana Santa casi todo el año, como hacen los buenos cofrades.

¿A qué Hermandades pertenece?
A San Isidoro y a la Macarena.

Todos los cofrades tenemos ciertos recuerdos de nuestra infancia relacionados con la Semana Santa ¿de qué forma la vivía Ud. cuando era niño?
Creo que esta pregunta está contestada con la primera respuesta. Recuerdo los zapatos nuevos del Domingo de Ramos, los dulces especiales de Semana Santa (vengo de una familia de tradición pastelera), los viajes a Sevilla el Jueves Santo, el impacto que provocaba en mi la Madrugada… Recuerdos de una infancia que marcan tu vida para siempre.

¿Y en la actualidad?
En la actualidad la vivo con la misma intensidad que cualquier sevillano amante de sus cofradías y de sus tradiciones, y también como cualquier católico que vive intensamente la semana en la que recordamos la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo. Por la mañana suelo acudir a los templos a ver las hermandades que salen en el día, y por la tarde compagino el callejear, que es lo que realmente me gusta, con mi responsabilidad de presidir en el palco municipal.

¿Cómo participa el resto del año en sus Hermandades?
Cuando mi apretada agenda me lo permite acudo a la casa de hermandad de San Isidoro a charlar con mis amigos, después de rezar ante los Titulares. A la Macarena voy a verla muy a menudo, siempre que tengo un hueco me escapo para mirarla a los ojos y darle las gracias por todo. En Cuaresma estas vivencias son más intensas.

Durante la Semana Mayor, existen ciertos rincones que los consideramos como preferidos para ver determinadas Cofradías, ¿cuáles son los suyos?
Me quedo por ejemplo con la salida de la Paz, que es el inicio de todo, San Gonzalo en el Baratillo, ver al Cautivo de Santa Genoveva viniendo al centro con todo un barrio detrás, la salida del Cerro con todo su barrio volcado, los Estudiantes a la vuelta por Contratación, el impresionante “barco” del Pilatos por la Alfalfa, la salida de la Quinta Angustia y la Virgen del Valle en todo su recorrido de vuelta, la Macarena ya de vuelta, cuando es día y viene cansada pero sonriendo, el Gran Poder por el Museo, los Gitanos en la cuesta del bacalao, la Carretería por la calle Rodo de noche, la Mortaja por Doña María Coronel, el Cachorro por el puente…

Seguro que a lo largo de su vida cofrade ha presenciado muchos momentos especiales durante la Semana Mayor, ¿recuerda alguno en particular?
Para mi cada estación de penitencia con San Isidoro es especial, pero me quedo con dos: la primera después del fallecimiento de mi hijo José María y la primera en la que mi hijo Fernandino salió de monaguillo.





Tengo entendido que le gusta la música procesional, ¿cuáles son sus marchas preferidas?
Coronación Macarena, Amarguras, Soleá dame la mano, Virgen de las Aguas, Estrella Sublime, Virgen de la Paz, Mater Mea, Macarena de Cebrián, Ntro Padre Jesús, la Madrugá en cuanto música de palio. De cornetas me quedo con las clásicas de Escámez, Silencio Blanco, Bulería en San Román, y con casi todo el repertorio de Cigarreras, en especial Costalero del Soberano y Sobre los pies te lleva Sevilla. De agrupaciones Saeta y Presentado a Sevilla.

No resulta extraño verle visitando Bandas y Hermandades; hace unos meses hubo un problema con el desalojo de la Banda de Las Cigarreras de su local de ensayo, por otro lado existen a día de hoy Hermandades, sobretodo de Gloria, que hacen verdaderos esfuerzos por salir adelante, ¿se presta el suficiente apoyo a los distintos factores que integran nuestra Semana Santa?
Creo que el Ayuntamiento por lo general siempre ha apoyado y ayudado a las hermandades, pero es cierto que en los últimos meses hemos visto como el Gobierno de la ciudad le ha creado un problema tremendo a una asociación musical que forma diariamente a más de 500 músicos, como es Las Cigarreras. Quizá las bandas de cornetas sí han estado más abandonadas, por eso yo me he comprometido con ellas a que cuando sea Alcalde les facilitaré una serie de locales para que puedan ensayar.



Como cofrade y persona religiosa que es, entiendo que frecuentará determinados Templos, ¿qué advocaciones suele ir a ver?
La Macarena, mi Hermandad de San Isidoro. También voy mucho a Los Estudiantes y a misa a la Paz y al Santo Entierro. También me gustar visitar las iglesias de los barrios y estar con las hermandades de vísperas.

En la última visita a nuestro país S.S. el Papa Benedicto XVI habló de la existencia de cierto anticlericalismo en España ¿cómo ve el futuro de nuestra Semana Santa?
La Semana Santa existe desde más de 500 años. Quizá las iglesias no estén muy llenas, pero afortunadamente nuestras hermandades gozan de muy buena salud y son muy activas. Yo cuando pienso en el futuro me fijo en la Hermandad de San Gonzalo, una cofradía que cada año saca más nazarenos y cada vez más jóvenes.

Hablando de jóvenes, ¿cree que están suficientemente implicados en las Hermandades Sevillanas?
Creo que sí. En Sevilla cuando nace un niño se le hace bético o sevillista y de las hermandades del padre y de la madre. Casi todos los sevillanos pertenecen a una hermandad desde pequeños, y ese vínculo permanece toda la vida. Las Hermandades se van renovando y los jóvenes empujan desde atrás con su ilusión y sus nuevas ideas.

En los últimos años se han incorporado a la nómina de la Semana Santa Hermandades como el Polígono de San Pablo, el Carmen Doloroso y el Sol, ¿se precisa una reorganización en las distintas jornadas de la Semana Grande?
Yo en temas estrictamente organizativos no me voy a pronunciar, porque eso es una cuestión de las propias hermandades y del Consejo de Cofradías. Aunque sí es cierto que algunos días necesitan alguna reorganización

A raíz de los sucesos de la Madrugá de 2.000 se puso en marcha el “Plan Trabajadera”, posteriormente el “C.E.C.O.P”, pero los hechos se volvieron a repetir en 2.009, ¿qué hace falta para evitar situaciones tan desagradables?
Hace falta una buena coordinación de todos los cuerpos de seguridad, y también la colaboración de las personas que salen a la calle a ver las cofradías. De todas formas creo que son dos hechos aislados que afortunadamente no ocurren frecuentemente.

Ya para terminar, ¿le falta o le sobra algo a nuestra Semana Santa?
Yo creo que no le falta nada y le sobra todo lo que pueda dañar su esencia, que no es otra que la de dar público testimonio de nuestra Fe por las calles de Sevilla.

Muchísimas gracias Juan Ignacio por haber compartido su tiempo con nosotros. Ha sido un placer hablar con Ud. de Semana Santa.